CALEFACCIÓN ECOLÓGICA

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CAPTADOR SOLAR ACV UP-30

2.050,00

Ref.: XC505547

CALDERA PELLET ALDA T18 19Kw

3.877,00

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BOMBA DE CALOR VWF 197 /4

11.760,00

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Calefacción ecológica. Directiva para conseguir la descarbonización

En la Directiva 2018/2001 de 11 de diciembre de 2018 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, la Unión Europea marca como objetivo lograr la descarbonización de la economía en 2050. Y para lograrlo, ya se han marcado un primer objetivo para 2030: reducir, al menos, un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990, alcanzar una cuota mínima del 32% en energías renovables y ,al menos, un 32’5% de mejora de la eficiencia energética.

En este escenario, las medidas que se adopten para el sector de calefacción y refrigeración son claves para acelerar la descarbonización del sistema energético, ya que la calefacción y la refrigeración urbanas representan cerca de la mitad del consumo final de energía de la Unión y aproximadamente el 10 % de la demanda de calor en toda la Unión.

La sostenibilidad no sólo es medioambiental, es trasversal a toda nuestra actividad, afectando también a factores económicos y sociales. Traspasa incluso a las normativas. La sostenibilidad ya no es un concepto abstracto: se concreta en economía circular, ciclo de vida, huella de carbono, procesos productivos, fabricación, transporte, ejecución, etc. y se va a poder medir mediante certificaciones y sellos ambientales.

Rehabilitación del parque de viviendas

En cuanto al anticuado parque de viviendas: tenemos más de 26 millones de viviendas, de las que el 70% es anterior a la primera directiva de eficiencia energética de 1979. Actualmente estamos en un porcentaje de un 0,2% de rehabilitación y se debe llegar al 3%. El mayor reto: impulsar la concienciación de los ciudadanos y cambio cultural. En el plano económico y laboral es muy importante, ya que se van a generar empleos de calidad a medio-largo plazo, en 30 años se deberá rehabilitar el parque de viviendas.

Bomba de calor para aerotermia

Denominamos aerotermia a la energía procedente del aire exterior que convertimos en frio, calor y/o agua caliente sanitaria gracias a una bomba de calor.

La aerotermia es una energía eficiente, respetuosa con el medio ambiente y fácil de instalar. Por este motivo, desde hace varios años se ha incluido en la normativa europea y española dentro de las renovables para usos térmicos.

La bomba de calor absorbe el aire exterior mediante un ventilador y recupera la energía del aire y del entorno para transferirlo a un circuito con gas refrigerante que es donde se produce el intercambio de temperatura para obtener frío, calor o agua caliente sanitaria.

Las bombas de calor constan de dos partes: unidad exterior que introduce el aire por medio de los ventiladores y la unidad interior para el intercambio y distribución de calor en las estancias o al depósito para la producción de A.C.S. Estas pueden ser radiadores de baja temperatura, suelo radiante o fancoils.

Las bombas de calor aerotérmicas usan aproximadamente un 75% de energía renovable (aire) y un 25% de energía eléctrica. Si las combinamos con energía fotovoltaica el ahorro energético es muy significativo.

Se trata de una tecnología segura, ya que funciona exclusivamente con electricidad, evitando las revisiones obligatorias como en otro tipo de sistemas de calefacción.

Los equipos de aerotermia pueden funcionar en todas las épocas del año y en cualquier zona climática, si bien, cuanto menor sea la temperatura del exterior, más potencia necesitará para funcionar y consumirá más energía.

Instalaciones geotérmicas

La geotermia es la energía que se extrae del calor interior de la tierra. Es una energía que aprovecha la temperatura constante del suelo para climatizar edificios o viviendas.

La energía geotérmica de baja entalpía o también conocida por geotermia de baja temperatura (entre 30º y 100º C) es la que se utiliza para usos térmicos en sistemas de climatización, producción de A.C.S. y algunos procesos industriales, y puede usarse directamente o a través de bombas de calor.

La energía geotérmica de muy baja temperatura (inferiores a 30º C) es aquella que aprovecha la energía térmica almacenada en aguas subterráneas o en el subsuelo poco profundo y se utiliza siempre con bomba de calor. Unos intercambiadores enterrados con un fluido caloportador en su interior se encargan de ceder la energía del subsuelo a la bomba y, al contrario, ofreciendo frío, calor y acs.

Existen dos tipos de instalaciones geotérmicas: por captación horizontal o vertical.

Las instalaciones geotérmicas por captación horizontal (en superficie) requieren entre 1,5 y 2 veces la superficie a climatizar y necesitan poca profundidad (entre 60 cm y los 5 metros) resultando por ello ser la más económica.

Las instalaciones geotérmicas por captación vertical (por perforación) tienen un coste más elevado, pero aseguran la temperatura constante.

Este tipo de instalaciones generalmente utilizan el suelo radiante como emisor del calor.

Biomasa

Se considera biomasa a cualquier materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo los residuos y desechos orgánicos, susceptible de ser aprovechada energéticamente como pueden ser la madera y hojas de árboles, las cáscaras de frutos secos, los restos de poda y otros desechos de agricultura, así como excrementos de animales.

Con la combustión de biomasa sólida se puede generar energía térmica y eléctrica para la producción de a.c.s., calefacción y electricidad.

Aunque para que proporcione energía es necesaria la combustión, la materia orgánica quemada (madera y restos vegetales fundamentalmente) expulsan la misma cantidad de CO2 que absorbieron durante su ciclo de vida, por lo que no supondrá un aumento de este gas para la atmósfera.

Además de la evidente sostenibilidad por aprovechar los recursos naturales, es un combustible mucho más económico que los combustibles fósiles, genera riqueza local, elimina la dependencia energética de terceros países y ayuda a la conservación del entorno natural, colaborando con la limpieza forestal, evitando incendios, la erosión y degradación del suelo.

Calderas de biomasa

Las calderas de biomasa usan como fuente de energía combustibles naturales como los pellets de madera, astillas, residuos forestales, huesos de aceituna y cáscaras de frutos secos y cuentan con prestaciones como el funcionamiento automático, autolimpieza, temporización, carga anual de combustible y alimentación desde un silo o depósito subterráneo.

Podemos encontrar en el mercado básicamente dos tipos de calderas de biomasa: las policombustibles, que pueden usar pellet, hueso de aceituna o cáscara de almendra y permiten aprovechar al máximo su poder calorífico, y aquellas que sólo utilizan un único combustible.

En cuanto a sus aplicaciones, dependiendo de su producción térmica, pueden ser desde grandes centrales térmicas que suministran calor a varios edificios o grandes instalaciones, también conocido como District Heating o calefacción de distrito; calderas para dar servicio a un bloque de viviendas como calefacción centralizada; caldera de baja potencia y tamaño más reducido, destinadas a viviendas unifamiliares, y finalmente las estufas.

Las calderas de biomasa son idóneas para sustituir calderas de gasóleo o gas, ya que la mayor parte de la instalación existente es compatible con la instalación de la caldera.

Estufas de biomasa

Las estufas de biomasa son fáciles de instalar y pueden calentar amplias superficies a través del aire caliente que emiten por el frontal. Por tanto, son idóneas para calentar estancias o incluso viviendas no muy grandes.

Existen distintos tipos de estufas de biomasa: estufas de aire, estufas de pellet canalizables, estufas de pellet hidro o estufas de pellet insertables e incluso cocinas de pellets.

Las estufas de pellet de aire funcionan con pellet u otros combustibles como hueso de aceituna, cascara de almendra, etc. Este tipo de estufas distribuyen el calor por la estancia donde estén situadas y caldean las zonas adyacentes. La mayoría cuenta con un display para regular la intensidad y la temperatura de la estufa.

Las estufas de pellet hidro, además de calentar la zona donde están instaladas, se pueden conectar también al circuito de radiadores de la vivienda y proporcionar calor a las demás estancias.

Estufas de pellets canalizables: Son estufas de aire, pero con la ventaja de poder calentar una habitación contigua canalizando el aire caliente mediante un ventilador extra.

Estufas de pellet insertables. Este tipo de estufa está diseñada para integrarse en la pared, chimeneas con tiro o espacios muertos de una vivienda. Evitan la suciedad o el olor a humo.

Cocinas de biomasa

Cocinas de pellets. También conocidas como termococinas, son totalmente automáticas, alimentadas con pellets y sirven tanto para calentar el ambiente doméstico por aire o agua, como para cocinar al mismo tiempo.

Energía solar térmica

La energía solar térmica se basa en el aprovechamiento de la energía del sol para producir calor que se utiliza para agua caliente sanitaria, calentar el agua de la piscina o para calefacción por suelo radiante.

Los elementos básicos en una instalación de energía solar térmica son: captadores o paneles solares, circuito hidráulico, intercambiador de calor y acumulador. Y así funciona: los paneles solares recogen la radiación del sol que calienta el fluido caloportador que circula en ellos. En su recorrido por el interior del colector solar térmico este líquido, llamado glicol, aumenta su temperatura gracias a la incidencia del sol y la configuración de los paneles solares. Posteriormente, el glicol mediante el intercambiador de calor cederá ese calor al agua caliente sanitaria, para uso en calefacción o acumuladores de agua.

Captadores, colectores o paneles solares

Son los encargados de absorber el calor del sol por lo que se ubican en azoteas o fachadas con gran incidencia solar.

Hay varios tipos de colectores térmicos: colectores planos, de tubo de vacío o de polietileno sin esmaltar.

El tipo de colector a elegir dependerá del tipo de instalación y el uso que se vaya a hacer de la instalación.

- Captadores planos. Son los más habituales. Cuentan con una cubierta de cristal dentro de la cual se encuentra el circuito hidráulico por donde pasa el glicol. En la mayoría de los casos se diseña a 60º, por lo que los paneles solares planos suelen bastar para calentar el agua.

- Captadores de tubos de vacío. Están formados por un conjunto de tubos redondos dispuestos en paralelo a los que se les ha hecho el vacío y en los que hay un tubo interior con un anticongelante. El vacío realizado entre los dos tubos actúa como aislamiento, ayudando a conseguir mayores temperaturas en el tubo interior. Por tanto, este sistema es más indicado cuando se busca alcanzar mayores temperaturas como, por ejemplo, calentar radiadores.

Los paneles de polietileno son los más económicos y con menor rendimiento, por lo que son válidos para la climatización de piscinas.

Intercambiadores

Son los encargados de llevar el calor por el circuito gracias a su fluido caloportador. Estos pueden ser internos, dentro del depósito, o externos.

Acumuladores

La energía del sol no es constante todo el año ni en todos los periodos del día, por lo que se necesita almacenar el agua que calienta para usarla cuando se desee. Los acumuladores, por tanto, son tanques de diferentes medidas conectados a los captadores y que almacenan el ACS. Por eso, han de estar suficientemente aislados para evitar la pérdida de energía.

Kit solar térmico

Los kits solares térmicos permiten implementar de manera sencilla una instalación solar para producción de A.C.S. o calefacción. Muchos fabricantes ya comercializan conjuntos completos con los elementos fundamentales de la instalación a lo que tan solo hay que añadir las tuberías que unen los diferentes componentes y el aislamiento de las mismas para evitar la pérdida de calor.

Existen diferentes tipos de kits solares térmicos:

- Kit termosifón: Fueron los primeros que se comercializaron. Llevan el acumulador de agua junto a las placas solares y todo el conjunto se instala en el tejado o terraza. No necesitan sistema de bombeo ni regulación. El único sistema adicional que lleva es una válvula de seguridad que deja escapara el vapor de agua del acumulador cuando la temperatura y la presión es muy alta.

- Kit de circulación forzada. Los kits solares térmicos forzados vienen de fábrica con un determinado número de paneles, además de los soportes para anclarlos, un grupo de bombeo adecuado a los metros de tubería máximos que especifica el fabricante, un acumulador acorde con los paneles que lleva el kit y sus elementos de seguridad (vaso de expansión, válvulas, sondas de temperatura, etc.)

Elementos de seguridad de una instalación solar térmica

Vasos o depósitos solares de expansión. Son recipientes que absorben el aumento de presión que se generan al aumentar la temperatura del agua del circuito de a.c.s.

Válvula de seguridad. Se utilizan para controlar la presión del circuito primario y deben estar diseñadas específicamente para este tipo de instalaciones solares.

Cuando alcanza el valor de calibración, la válvula descarga líquido para que la presión de la instalación no alcance límites que pongan en peligro el funcionamiento de los paneles solares ni del resto de elementos de la instalación.

Disipadores de calor. Elementos que sirven para disipar el calor excedente en el circuito primario de una instalación de energía solar térmica. Pueden ser disipadores estáticos, ventiladores, etc.

Purgadores. Aparatos que sirve para extraer el aire que se acumula en el interior del circuito primario de una instalación de energía solar térmica. Se colocan en las partes altas de la instalación y evitan problemas graves en el funcionamiento de la misma.

Energía solar fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica es la producida por la energía del sol y que se convierte en electricidad a través de las placas fotovoltaicas. El elemento central de estos sistemas son las células fotovoltaicas, integradas en módulos y a su vez en paneles que captan la radiación del sol transformándola en corriente eléctrica continua mediante el efecto fotoeléctrico. Por medio de unos inversores, esta corriente continua se transforma en corriente alterna. La energía eléctrica producida pasa por un transformador que adapta su intensidad y tensión para su uso en los centros de consumo.

Ventajas del uso de energía solar fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica tiene diferentes usos, aunque, gracias a la derogación del denominado “impuesto al sol” y la nueva Ley de autoconsumo energético aprobado en 2019, se incentiva su uso en instalaciones domésticas:

- Se eliminan las tasas por generar energía fotovoltaica.

- Incluye la compensación por excedentes, es decir, si se genera más energía que la que se consume, puede ser vertida a la red y las comercializadoras eléctricas descuentan esa energía de la factura.

- Se aprueba el autoconsumo compartido, una opción muy interesante para comunidades de vecinos que pueden generar su propia electricidad.

- Se permite alquilar tejados para que terceros generen la electricidad y compartir los beneficios.

Componentes de un sistema fotovoltaico

Una instalación fotovoltaica necesita varios elementos básicos: paneles fotovoltaicos, baterías o acumuladores, inversores solares, regulador de carga y estructuras y soportes.

Paneles o placas fotovoltaicas

Los paneles fotovoltaicos o placas fotovoltaicas son los que generan la energía eléctrica a partir de la luz solar que reciben. Los tres factores a tener en cuenta en un panel fotovoltaico son: la potencia, la eficiencia de los paneles y la garantía de rendimiento a largo plazo.

Hay diferentes tecnologías para hacer placas fotovoltaicas. Las más habituales son las de silicio cristalino, ya sea mono o policristalino. La diferencia entre ambos se encuentra en el número de cristales y cómo están colocados sobre la placa. Los paneles fotovoltaicos policristalinos son más económicos pero los paneles fotovoltaicos monocristalinos tienen mayor eficiencia y rendimiento, por lo que se considera una mejor opción para instalaciones residenciales que tienen en muchos casos, un espacio limitado para su instalación.

Existen también los denominados paneles amorfos, o conocidos también como paneles de capa fina, cada vez con menos presencia, debido a su menor eficiencia por la baja calidad del silicio empleado.

Baterías o acumuladores

Las baterías o acumuladores almacenan la energía eléctrica producida por los paneles fotovoltaicos para poder disponer de ella en el momento que se necesite.

Tipos de baterías solares:

A pesar de que, hoy en día son una opción cara, las baterías de ion-litio, son la apuesta de futuro para las instalaciones solares.

- Baterías de litio. Se caracterizan por ser compactas, ligeras y cargan rápidamente. Su principal desventaja es el coste, aunque cada día son más competitivas.

- Baterías estacionarias. Tienen una larga vida útil y están indicadas para instalaciones con altos y continuos consumos. Tienen una buena relación calidad precio.

Baterías AGM. indicadas para pequeñas instalaciones y sin necesidad de mantenimiento. Son muy versátiles y ofrecen una larga vida útil.

Inversores

Los inversores son los encargados de transformar la corriente continua que procede de los paneles fotovoltaicos o del acumulador en corriente alterna a 230V 50Hz y gestionar la energía eléctrica en función de la demanda y la producción.

Existen diferentes tipos de inversores solares para autoconsumo: inversores en cadena o inversores string y microinversores.

Inversores en cadena. Los paneles solares se conectan en serie entre sí y se agrupan en ramales. Cada ramal se conecta a un único inversor solar, que es el encargado de convertir la corriente continua en corriente alterna. Un inversor string capta tanta electricidad como el panel menos eficiente del ramal, por lo que se puede ver afectado sin hay sombras en alguno de ellos. Por eso son una buena elección para instalar en tejados sin ninguna sombra y una única dirección.

Microinversores. Se tienen que instalar en cada placa solar de forma individual. Cada uno de ellos es un convertidor independiente que transforma la corriente continua en alterna en el momento sin tener que llevar la energía a un centro de inversión como ocurre con los string. Trabaja de forma independiente al resto de los módulos por lo que permiten la monitorización individual de cada panel, reduciendo el impacto negativo de las sombras.

Reguladores de carga

Los reguladores de carga se usan en instalaciones autónomas o aisladas en las que haya que cargar directamente las baterías. Es el encargado de controlar el estado de carga de las baterías y de regular la intensidad de la carga para conseguir alargar la vida útil de las baterías. Este equipo controla la entrada de corriente que proviene del panel solar para evitar que haya sobrecargas y también que las baterías se descarguen más de la cuenta.

Estructuras y soportes para paneles fotovoltaicos

Las estructuras para soportar los paneles solares son uno de los elementos fundamentales de una instalación solar pues dotan a los paneles solares de la inclinación y orientación que necesitan para aprovechar al máximo la radiación solar. Vendrán determinados por el tipo de cubierta al que se van a anclar. Las más habituales son:

Estructuras para placas solares instaladas en cubiertas inclinadas. Su montaje es rápido y son las más económicas. En nuestro país, la mayor parte de las cubiertas de las viviendas son de teja, por lo que la forma más habitual de anclaje es que denominado varilla roscada, que se perfora hasta la base de la cubierta para que queden fijas. Sobre ellas se sujeta la estructura a la cubierta. Finalmente se colocan los paneles fotovoltaicos que se fijan con grapas especiales.

En el caso de que el tejado sea de material más frágil, se emplean ganchos. Levantando las tejas, se atornillan directamente en la cubierta y se tapa de nuevo con las tejas. En el lado saliente de esta estructura se apoyarán y fijarán los paneles fotovoltaicos.

En el caso de cubiertas de chapa, se utiliza la estructura rosca-chapa, enroscándola en la parte más elevada de la chapa y fijando sobre ella los paneles fotovoltaicos.

Estructuras para cubiertas planas. Las superficies planas permiten la instalación de estructuras regulables que permiten colocar los paneles en función del grado de inclinación que sea necesario, independientemente del lugar de instalación y de la época del año en la que se utilice.

Kit solar fotovoltaico

Los kits solares engloban todos los componentes que se deben instalar en un sistema fotovoltaico. Vienen preparados para montar y garantizan la compatibilidad de todos los elementos.

Existen diferentes tipos de kit solar según su uso: para viviendas aisladas; para viviendas conectadas a red, para caravanas, para bombeo directo o riego solar, para depuradora de una piscina, etc.

Existen también kits de estructuras y fijaciones que destacan por su funcionalidad y rapidez de instalación. Se trata de kits pensados tanto para fijar en tejados como en cubiertas metálicas.

Grupo Cobber: las mejores soluciones con energías renovables

En este contexto las renovables para la generación de energía térmica juegan un papel fundamental. Actualmente hay diferentes tecnologías totalmente fiables, capaces de proporcionar excelentes rendimientos energéticos.

Las fuentes renovables más habituales para proporcionar calor son la biomasa, paneles solares térmicos, geotermia, aerotermia y la fotovoltaica para bomba de calor y en Grupo Cobber disponemos de las soluciones de las mejores marcas.