Cogeneración

Módulos de cogeneración

Los equipos de cogeneración producen de forma simultánea energía eléctrica y térmica a partir de un combustible, normalmente gas natural, aunque también puede usarse propano o biogás.

 El gas se emplea en un motor de combustión interna que mueve un alternador produciendo electricidad. El calor se obtiene de la refrigeración del motor y de enfriar los gases de escape hasta recuperar prácticamente toda su energía residual. Por tanto, con estos equipos de cogeneración se puede abastecer  al mismo tiempo de calor y electricidad a una instalación, todo ello con una alta eficiencia y consiguiendo elevados ahorros de energía. Además, debido a sus bajas emisiones de CO2, CO y Nox ayudan a proteger el medio ambiente.

Aunque tradicionalmente los sistemas de cogeneración se relacionaban con grandes instalaciones industriales, con la cogeneración a pequeña escala (de 50 kWe a 1 MWe) y la  microcogeneración (hasta 50 kWe) se ha conseguido llevar las ventajas de esta tecnología a los edificios que tengan una demanda térmica elevada y estable a lo largo del año, como hoteles y complejos turísticos, piscinas y spas, hospitales y centros sanitarios o en redes de distrito. Sus compactas dimensiones  facilitan su instalación en zona donde no haya mucho espacio.

La principal característica de la microcogeneración  es su modularidad: permite una mayor flexibilidad de la instalación ya que se pueden instalar varios módulos en paralelo para adaptarse a la demanda.

Los módulos de cogeneración se suministran habitualmente como módulos completos, listos para instalarlos: el motor, el generador, el intercambiador de calor, los circuitos de refrigeración del motor  vienen de fábrica sobre el bastidor. La instalación eléctrica también está integrada. De esta forma su instalación y puesta en marcha es muy sencilla.